Entrevistamos a Yolanda Cano, Directora en PwC Tax and Legal Services

¡Hola fiscalistas!

La fiscalidad de entidades bancarias, aseguradoras y operadores financieros es compleja y en continúa evolución. La transparencia y un marco normativo claro y definido son necesarios para operar sin incertidumbre y con unas reglas comunes para todos los integrantes del mercado comunitario.

Es innegable que 2019 se presenta interesante a nivel regulatorio y con una especial incidencia en el marco de la tributación en toda Europa. El Impuesto sobre transacciones financieras, Brexit, o la “tasa Google” son ejemplos de la incertidumbre que opera y en Tax Empleo queremos ayudar a que nuestros lectores comprendan un poco mejor sus consecuencias. 

Hoy El Cuaderno de Tax Empleo en el Cuaderno de Tax Empleo a Yolanda Cano, Directora responsable de Impuestos Indirectos para el sector financiero en PwC Tax and Legal Services, firma en la que ha sido un referente durante casi dos décadas y donde ha introducido una práctica muy específica y de gran relevancia de manera pionera en España.

Alberto Pérez Hernández (APH): Hola Yolanda, muchas gracias por sentarte en nuestra mesa para hablar de la actualidad tributaria y, en concreto, para hablar de los retos más relevantes a los que se enfrenta el sector financiero.

Yolanda Cano Guerrero (YCG): Hola Alberto, gracias a vosotros por contar conmigo.

APH: Muchos fiscalistas le tienen mucho respeto al sector financiero ¿Qué podríamos decirles a quienes piensan que la fiscalidad en el sector financiero es casi “monstruosa”?

YCG: Yo siempre he dicho que para aquel que sea un apasionado de la fiscalidad, sobre todo de la indirecta, el sector financiero es el paraíso. Y también me doy cuenta que siempre que lo digo suena igual de raro.  Sin duda es un sector complejo, sometido a supervisión y con un marco regulatorio cada vez más cerrado, bajo esa tendencia de transparencia y de protección al inversor. Pero es precisamente esa complejidad la que lo hace más atractivo desde un punto de vista fiscal. Nunca diría que la fiscalidad del sector es monstruosa, diría que es retadora. 

APH: Si ya de por sí un responsable de impuestos de se enfrenta a estas complejidades, el IVA en esta área se lleva la guinda con exenciones, prorratas y demás vicisitudes, ¿hay que temer a este impuesto por encima del resto cuando hablamos de fiscalidad de bancos o entidades aseguradoras?

YCG: Hace ya tiempo que desde PwC Tax and Legal Services se apostó por la especialización sectorial. Somos más de 200 profesionales los que formamos parte la red internacional de PwC de especialistas en Imposición Indirecta para el sector financiero. Estamos siempre en contacto y nuestra presencia en foros, grupos de trabajo e instituciones nos hacen referentes en el sector.

Es una especialización clave. Aquí es España el especialista en Imposición indirecta lo ha sido tradicionalmente a nivel cross-sectorial, trabajando el Impuesto indistintamente en sectores tan dispares como la sanidad, los servicios, las empresas de tecnología o el sector financiero. Entrar dentro del sector, empaparte de su terminología, conocer su marco regulatorio y en definitiva, formar parte de “su club” es algo cada vez más valorado por nuestros clientes. Hace ya cinco años que se me ofreció la oportunidad de liderar la práctica en el sector financiero. Acepté el reto y aquí seguimos, consolidando el crecimiento.    

Sin duda, sin desmerecer otras áreas de preocupación que tienen que ver con la imposición directa, el IVA, como coste, es el Impuesto por excelencia en el sector y el que más quebraderos de cabeza plantea. Y dentro del sector va por barrios. Mientras que las entidades financieras hace tiempo que trabajaron su prorratas y posibilidades de optimización, el sector asegurador ha seguido tradicionalmente un perfil más bajo, asumiendo el IVA como un mayor coste de su actividad. En la última década, con la aparición y consolidación de figuras como el Régimen del Grupo de Entidades, o los incrementos significativos en los tipos impositivos, sí se ha evolucionado en la búsqueda de áreas de mejora, lo que a su vez ha traído consigo un importante incremento de litigiosidad fiscal en este sector asegurador.

APH: Charlando con fiscalistas de multinacionales en Europa y pese a ser éste un impuesto armonizado, observamos que en cada país las complejidades son variopintas y cada administración demanda diferente documentación, aprobaciones, etc. ¿Cabe una mayor armonización para eliminar estas trabas y es realista esperar que ocurra en el corto plazo? 

YCG: Otra de mis frases favoritas es que el IVA es un Impuesto “idealmente” armonizado a nivel comunitario. Y es cierto que las bases son las mismas, pero cada país presenta muchas y muy variopintas alternativas. La redacción de la Directiva con regímenes transitorios y con muchas referencias a la opcionalidad de los Estados Miembros a la hora de adoptar una u otra medida, dan lugar en la práctica a muchas diferencias. ¿Por qué en unos países se permite optar por la tributación de determinadas operaciones financieras y en otros no?. Las reglas de inversión del sujeto pasivo, o los mismos tipos impositivos, cuya armonización se me antoja utópica, son otros claros ejemplos de desigualdad.

En cuanto a la modernización de las Administraciones y la automatización de reporting y compliance tributario, la tendencia es clara y sin retorno. Pero de nuevo, mientras en muchas jurisdicciones se ha optado por el SAF-T, cada una de ellas con sus particularidades dado que no existe una lista internacional estandarizada de datos para su configuración, en otras como en España, vamos avanzado con el SII, distinto de aquel, y en otras, simplemente se mantienen de momento al margen de estos sistemas de reporte.

Sin intención de dar ideas, ¿para cuándo una plataforma armonizada a nivel comunitario?. Los avances en materia de facturación electrónica, estos sí más armonizados, no deberían discurrir al margen de la estandarización en el reporting y compliance.

APH: A nivel regulatorio, primero MIFID y desde hace un año MIFID II obligan a las compañías que participan en operaciones financieras a seguir unas pautas y someterse a unas reglas muy concretas. ¿Estas nuevas reglas del juego tienen impacto fiscal?   

YCG: Sin duda. Como bien sabes, esta regulación nace con el claro objetivo de reforzar la protección del inversor. Se requiere más transparencia en la información, identificación expresa de todos y cada uno de los costes, idoneidad del asesoramiento…. 

La fiscalidad aquí debería ser un factor neutral, de manera que no incentivara ni penalizara determinadas prácticas en el mercado, y facilitara el cumplimiento de los objetivos de MiFID.

Sin embargo, la realidad es que la fiscalidad sí se ha visto afectada por MiFID, y sin perjuicio de las distintas soluciones y alternativas en las que ya se están trabajando, el principal y más directo impacto es el potencial encarecimiento del servicio. Además, en la práctica se dan situaciones de difícil solución de momento.

Los principales impactos fiscales se dan en el IRPF y en el IVA. En particular, en el IVA, las áreas de discusión se centran en la naturaleza de los gastos de research o análisis como exentos o no del Impuesto (Tributos ya ha confirmado la exención en el ámbito de la gestión de Instituciones de Inversión Colectiva) así como la igualdad de trato al asesoramiento independiente y al no independiente. Y como decía, con dificultades prácticas de split de conceptos, determinación de base imponible y facturación.

APH: Éramos pocos y llegaron el Impuesto sobre Transacciones Financieras y “la tasa Google” o al menos sendas propuestas de Ley. Elecciones mediante y, por tanto, con mucho en el aire, ¿qué impacto pueden tener en la economía estas dos nuevas figuras impositivas?     

YCG: Nos enfrentamos a un escenario de carga tributaria reforzada, en especial para el sector financiero. Se trata de un sector utilizado habitualmente en contextos políticos y muchas veces hasta demonizado.

El Impuesto sobre Transacciones Financieras ha estado encima de la mesa, sin que se haya logrado su aplicación total y armonizada en el territorio comunitario.

El modelo de impuesto que se plantea para España afecta a los intermediarios financieros, contempla distintos supuestos de exención, se contrapone al principio de residencia y está basado en el francés, donde lleva aplicándose 6 años. Pero no olvidemos que por ejemplo en Francia, se permite optar por la tributación en IVA de determinadas financieras, lo que a su vez, permite recuperar el Impuesto soportado. Ese “option to tax” no está previsto en la norma española, y el IVA no deducible en el sector supone un coste de miles de millones al año.

No olvidemos tampoco que existen medidas parafiscales propias del sector; las entidades financieras ya realizan aportaciones al fondo de garantía de depósitos, por ejemplo.

Veremos en qué acaba, pero cabe esperar un impacto en términos macroeconómicos con la aplicación de este Impuesto.

APH: Los grandes grupos británicos afrontan un año clave con Brexit o el Making Tax Digital, proyecto para reducir la interacción humana lo mínimo posible. ¿Qué impacto tiene en España este revuelo? (en el sector financiero)  

YCG: El impacto del Brexit ya está ahí. Hemos sido testigos de una importante salida de entidades del Reino Unido. No olvidemos que el sector está sometido a órganos supervisores y marco regulatorio específico a nivel comunitario.

En el sector asegurador, la salida ha sido especialmente significativa. Numerosas entidades aseguradoras de Reino Unido que operaban con sucursales en el territorio europeo gracias a su pasaporte comunitario, han tenido que trasladarse a otras jurisdicciones de la UE para mantener ese pasaporte que regulatoriamente les permita seguir operando en Europa.   

A posteriori, el impacto recae en el tratamiento de las operaciones transfronterizas. Recordemos que las operaciones financieras y de seguros exentas no dan derecho a deducir el Impuesto soportado, pero como excepción, ese derecho existe cuando las operaciones se localizan en un tercer país. El gobierno británico ha publicado recientemente una propuesta señalando que los servicios financieros exentos prestados desde el Reino Unido a clientes establecidos en la UE, seguirán sin dar derecho a la deducción. Esta postura choca con la de la UE donde se mantiene que a la inversa, en servicios prestados a Reino Unido, sí existirá el derecho a la deducción. 

APH: ¿Y en el resto de la industria?

YCG: El impacto de un Brexit “duro” o sin acuerdo, es si cabe mayor en industrias con movimientos de mercancías, por cuanto va a suponer un importante esfuerzo no sólo práctico sino económico adicional a los operadores, con nuevas obligaciones principalmente aduaneras. Supondría que todos los intercambios comerciales entre ambos territorios quedaran sometidos a las tarifas arancelarias impuestas por la UE o UK en sus respectivos territorios, debiendo atenerse el movimiento de los bienes a las formalidades y restricciones aduaneras propias de los intercambios entre terceros países. Las empresas de distribución, farmacéuticas, componentes tecnológicos o las de automoción por ejemplo, se van a ver claramente afectadas.

Las adquisiciones y entregas intracomunitarias de bienes, pasarán a ser importaciones y exportaciones, con todo lo que ello conlleva en términos de reporting, EORIs, fluidez en el despacho de mercancías, posibles aranceles, etc.

APH: ¿Por qué es tan importante recibir el asesoramiento adecuado? 

YCG: Yo diría que el asesoramiento siempre es adecuado, pero debe ser oportuno y útil. Como decía anteriormente, vivimos un momento de una gran litigiosidad tributaria, y estar acompañados en estos procesos y procedimientos por alguien que te de confianza, que conozca el problema y su solución técnica, que conozca tu sector y tu negocio, y que “hable tu mismo idioma” es fundamental. Poniéndome en el lugar del cliente, yo es lo que buscaría.  

APH: Sin duda será interesante ver el impacto que tienen todas estas novedades en la economía española y las empresas deberían estar preparadas. Observamos, no obstante, que todavía cuesta incluir la figura del especialista en impuestos indirectos. ¿Qué beneficios puede tener incluir este rol en las empresas?

YCG: En España es una figura cada vez más reconocida cuya necesidad se hace más evidente cada día según en qué sectores de actividad. No estamos al nivel de Reino Unido, Irlanda, Holanda o Luxemburgo donde las empresas, en su inmensa mayoría, cuentan con un VAT Manager en su equipo directivo, o incluso equipos completos dedicados a la fiscalidad indirecta, pero se va avanzando.

La complejidad de determinados sectores como el financiero, donde aglutinamos la banca, el seguro y la gestión de activos, requiere en ocasiones también de soluciones y complejas, y ahí es donde entramos en juego los especialistas.   

Muchas gracias Yolanda. Estaremos expectantes a lo que sucede este año y a los desarrollos normativos en este respecto. Lo que nos queda claro es que el sector financiero no descansa y, por suerte, equipos como el de Yolanda Cano ayudan a lidiar con toda esta vorágine normativa a la que entidades y organizaciones se enfrentan.

Por nuestra parte, esto es todo en El Cuaderno de Tax Empleo por hoy.

¡Un saludo fiscalistas!